Rónald González, director de Selecciones Nacionales de la Federación Costarricense de Fútbol, explicó este viernes 25 de septiembre las razones que llevaron a mantener a Fernando “Bocha” Batista al frente de la Selección Mayor, después de la dolorosa derrota 4-3 ante Curazao por la Liga de Naciones de Concacaf.

La Tricolor cerró el primer tiempo con ventaja de 3-0, pero sufrió una remontada en la segunda parte que provocó fuertes cuestionamientos sobre el funcionamiento del equipo y las decisiones tomadas desde el banquillo. Ante el resultado, el Comité Ejecutivo de la Fedefútbol se reunió para analizar la situación del cuerpo técnico y González presentó su valoración deportiva.
El director de Selecciones confirmó ante los medios que su recomendación fue respaldar la continuidad de Batista. “Me parecía muy apresurado hacer un cambio de timón en este momento”, expresó González, quien considera que se necesitan más elementos de evaluación antes de adoptar una decisión de esa magnitud.
González recordó que el actual cuerpo técnico fue contratado dentro de un proyecto con la mirada puesta en la Copa del Mundo de 2030. Según explicó, el encuentro contra Curazao fue apenas el primer partido oficial de Batista dentro de esta nueva etapa, después de que los compromisos anteriores fueran de carácter amistoso.
El dirigente reconoció sin rodeos la gravedad de lo ocurrido durante el segundo tiempo. Señaló que existe preocupación dentro de la Federación y que sostuvo conversaciones tanto con Batista como con los futbolistas para conocer sus valoraciones. También destacó que los jugadores manifestaron respaldo hacia la gestión del entrenador argentino y asumieron parte de la responsabilidad por lo sucedido dentro del terreno de juego.
Otro de los temas abordados fue la polémica generada por Carlos Barahona. El defensor del Cartaginés manifestó después del partido que la línea de cinco utilizada ante Curazao no había sido suficientemente trabajada. González reconoció que el futbolista decía la verdad en cuanto al tiempo de práctica, aunque señaló que los defensores convocados conocen ese sistema por su experiencia en Primera División y que el poco tiempo de entrenamiento de la Selección también debe considerarse.
Para González, sustituir inmediatamente al entrenador significaría tomar una decisión reactiva sin garantías de que un nuevo cuerpo técnico pueda modificar el panorama en cuestión de días. El director de Selecciones insistió en que el proceso debe ser evaluado con más partidos y resultados antes de determinar si es necesario un cambio.
Sus declaraciones llegan en un momento de fuerte presión para la Tricolor. La manera en que Costa Rica perdió ante Curazao generó molestia entre los aficionados, especialmente porque el equipo parecía tener el encuentro controlado durante la primera mitad. González admitió ese desencanto y afirmó que la única forma de recuperar la conexión con la afición será mediante resultados positivos.
El siguiente examen será inmediato. Costa Rica enfrentará a Haití este domingo a las 5:00 p. m. en Kingston, Jamaica, con la obligación de reaccionar en la Liga de Naciones. Después tendrá que continuar una serie de compromisos que servirán para medir el rendimiento del equipo y, al mismo tiempo, la evolución del trabajo de Batista.
La posición de la Dirección de Selecciones queda así definida: Batista continúa al frente de la Tricolor y será evaluado conforme avance la competición. González sostiene que todavía existe margen para corregir, pero también reconoce que el rendimiento y los próximos resultados serán determinantes para valorar el rumbo del proyecto.
Tras una derrota que encendió las alarmas, el respaldo no significa que lo ocurrido quede sin análisis. La Federación tendrá ahora que observar la respuesta del equipo en la cancha, mientras jugadores y cuerpo técnico afrontan el reto de revertir rápidamente el golpe sufrido ante Curazao y recuperar la confianza de una afición que espera una reacción inmediata.
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